Una hoja de barro no puede volar con el viento, 2025
 

Impresión digital sobre papel fotográfico.
9 piezas de 20 x 30 cm.

El peso de lo que no se suelta

La instalación fotográfica Una hoja de barro no puede volar con el viento, compuesta por nueve imágenes, forma parte del conjunto de obras realizadas en colaboración con la artista Concha García. La pieza nace del diálogo entre ambos lenguajes y toma como punto de partida una escultura de Concha en la que una serie de hojas modeladas en gres —unas completas, otras fragmentadas— evocan un paisaje atravesado por la desolación, la angustia y el vacío.

La fotografía recoge esta carga simbólica para situar el acento en el vaciamiento interior como condición necesaria para la transformación. Las hojas funcionan como metáfora de un estado emocional en el que el peso de lo vivido impide el movimiento.

En este sentido, la obra habla del desprendimiento: de la necesidad de soltar traumas, dolores, miedos y angustias que se adhieren a la experiencia vital y nos vuelven pesados, inmóviles, como una hoja de barro incapaz de elevarse. Solo a través de ese gesto de liberación —de no aferrarse a las perturbaciones personales ni a los conflictos que nos lastran— es posible alcanzar una cierta levedad, una apertura que permita transformarse y dejarse llevar por el viento.

La instalación invita así a una reflexión íntima sobre el desapego, el vacío como espacio de reconstrucción y la posibilidad de convertir la herida, una vez sanada, en un lugar de crecimiento.