Arduamente, 2025
ST 8, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 26,5 x 46 cm.
Serie "Arduamente", 2025. Instalación fotográfica.
ST 1, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 28 x 49 cm.
ST 5, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 29 x 31 cm.
ST 3, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 50 x 52 cm.
ST 2, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 30 x 32 cm.
ST 7, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 29,5 x 27 cm.
ST 9, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 60,5 x 56 cm.
ST 4, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 32 x 36 cm.
ST 9, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 33 x 33 cm.
ST 12, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 28 x 47,5 cm.
ST 6, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 22 x 23 cm.
ST 13, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y cristal. 14 x 28 cm.
ST 14, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y cristal. 14 x 28 cm.
ST 15, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y metal. 14 x 28 cm.
ST 16, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 28 x 42,5 cm.
ST 10, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 43 x 43 cm.
ST 17, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y cristal. 30 x 44 cm.
ST 20, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 30 x 34 cm.
ST 19, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 32 x 30,5 cm.
ST 18, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 33 x 36 cm.
ST 22, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 31,5 x 33 cm.
ST 25, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y porcelana. 32 x 52 cm.
ST 24, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 50 x 54 cm.
ST 27, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico, hormigón y metal. 33 x 32,5 cm.
ST 26, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 32,5 x 48 cm.
ST 28, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y hormigón. 32,5 x 38,5 cm.
ST 30, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y hormigón. 20 x 31 cm.
ST 29, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico, hormigón y metal. 32,5 x 37,5 cm.
ST 31, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 16,5 x 24 cm.
ST 21, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico. 25 x 28,5 cm.
ST 32, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 21 x 21 cm.
ST 23, de la serie "Arduamente", 2025. Impresión digital sobre papel fotográfico y tela. 21,5 x 22 cm.
Arduamente
Es una serie fotográfica que toma su título de un verso de la poeta Esther Cánovas:
Arduamente me hago.
Arduamente deshago mi conocimiento.
El poema, lejos de aludir a una acumulación progresiva del saber, señala un gesto de desaprendizaje: la necesidad de deshacer el conocimiento construido desde la razón para abrirse a otras formas de comprensión más profundas. Un proceso de desplazamiento en el que la razón, en determinados momentos, debe ser suspendida o incluso eliminada para dar paso a la intuición y a los sentimientos como vías acreditadas de acceso a la sabiduría.
La serie forma parte de un proyecto de colaboración con la escultora Concha García, titulado Comprender no se hace con la razón. Se trata de un ejercicio de comunión artística basado en la escucha mutua y en la disolución de la identidad individual para dar lugar a una identidad compartida.
La serie, compuesta por una treintena de imágenes, toma como punto de partida una pieza escultórica de Concha García. Desde este espacio compartido, la fotografía se aleja de la función documental: no registra la escultura, sino que entra en diálogo con ella, la atraviesa y la transforma, abriendo un campo de resonancias.
La obra se articula en torno a una serie de binomios conceptuales —razón e intuición, lleno y vacío, vida y muerte, realidad y apariencia— que no operan como oposiciones cerradas, sino como espacios de tránsito. En ese umbral, las categorías se contaminan y pierden nitidez, permitiendo que emerja una experiencia basada en la percepción y la intuición.